¡Ya huele a tamalitos!
Sí hay alguna época del año que espero con ansias, es día de muertos. Aunque no soy religiosa, en verdad me gusta mucho esa festividad. Verán porque.
Mis padres acostumbran a festejar la fiesta, creencia, costumbre o como le quieran llamar al día de muertos. En casa de ellos, nunca ha faltado el altar lleno de flores de muerto, tamales, chocolate, copal, mandarinas, manzanas, mole, dulces, pan de muerto y cuanto le haya gustado a la persona que se le este recordando en día de muertos.
Tengo muy gratos recuerdos de mi niñez en estas fechas, sobre todo por la comida, sí la comida en esta época es mi favorita, sobre todo los tamales y el pan de muerto. Huelga decir que se me hace una falacia eso de que los muertos vienen a disfrutar de su comida favorita, así que como los muertos, muertos están, yo soy la que degusta de los manjares que prepara mi madre.
El problema es que esta festividad cae entresemana y pues no nos dan los días en que nos vistan los muertos, así que, tendré que hablarle a mi mamá y decir que adelante esos tamalitos y demás comida, yomi, yomi, yomi.
